8 de enero de 2026
Los secuestraron en el Rally Dakar en África a punta de fusil y temieron por su vida: “Pensamos que nos iban a aniquilar”

Jordi Juvanteny y José Luis Criado cumplen con su 33ª edición juntos. En 1997 vivieron un momento crítico en Mauritania. Los españoles compiten con el primer camión de carrera híbrido eléctrico y a hidrógeno en la categoría Mission 1000, reservada para vehículos con energías alternativas
>(Desde Arabia Saudita) Las 29 ediciones del Rally Dakar en África entregaron historias increíbles. Las condiciones extremas a las que se sometieron los competidores, no solo en el recorrido sino también en relación al peligro e inseguridad por ciertos lugares por donde debieron pasar en ocasiones les entregó un mal trago como el que vivieron los españoles Jordi Juvanteny (piloto) y José Luis Criado (navegante) en 1997 en Mauritania, donde fueron secuestrados a mano armada y la pasaron mal, aunque hoy pueden contarla como una anécdota en las 33 ediciones que están cumpliendo juntos desde 1990. En el campamento de Yanbu, donde fue el epicentro inicial de esta carrera, Infobae habló con ambos y con su mecánico, Xabier Ribas.
Jordi (65) apunta que “era un cuello de botella, entonces íbamos llegando. Estaba anocheciendo y aparecieron unos hombres detrás de los fusiles. Nos bajaron, nos cogieron el camión unos y nosotros quedamos allí en el suelo con más gente. Había mucha gente allí. Ahí lo pasamos mal. Pero bueno, pudimos sobrevivir. Aquí estamos. Una anécdota más”. Y añade que “hubo muchas anécdotas e historias bonitas. Siempre entiendo que a pesar de que fuesen dificultosas, pues interesantes, y de todas ellas se aprende. Hemos aprendido mucho. Para mí, el Dakar es una escuela de vida”.
Ambos corrieron en Sudamérica y guardan excelentes recuerdos de Argentina y el resto de los países de la región. “La pasamos muy bien y disfrutamos mucho. Se echa de menos también, tanto lo que es la tierra argentina, que es muy bella, como también la gente que son muy acogedores”, cuenta José Luis. “Es super interesante la cantidad de coincidencias que existen entre vuestros pueblos y España, y la verdad es que el terreno, las dunas de Nihuil (Mendoza), todos aquellos caminos que conducían a la sierra o pedregales tan hermosos. Después, toda la parte de la playa o un sitio que siempre me impactó que se llama Ingeniero Jacobacci (Río Negro) que parecía el fin del mundo”, agrega.No solo los paisajes les agradaron a los españoles pues la pasión y calidez del público es algo que extrañan de nuestro país. “Cuando llegamos a Buenos Aires, aquello fue apoteótico. La gente loca. No podíamos caminar por la calle. Estábamos acostumbrados a correr solos en África y en Argentina la gente se echaba a la calle. No podíamos cruzar por ningún lado. Todo colapsado, todas las autopistas colapsadas. Aquello fue realmente espectacular”, subraya Criado.
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